Recientemente reflexionaba, en terminos de la comunicación política, si los gobiernos municipales o estatales, se dan a la tarea de escuchar la opinión ciudadana, después de realizar una obra, mantenimiento y la implementación de políticas públicas.
Cuándo es inaugurada una calle, o las instalaciones de un edificio o se realiza la entrega de apoyos, debe estar sellada por la satisfacción de los ciudadanos que reciben el beneficio directo.
La comunicación permite el fortalecimiento de la confianza ciudadana; tener en conocimiento sus opiniones es el primer paso para mantener el acercamiento. Permitir los procesos de evaluación ciudadana, a través de las obras recién inauguradas es darle la voz a los ciudadanos, que permitirá transmitir que toda acción del gobierno es con la convicción de beneficiarlos.
